El trabajo resultó ser un timo. Te lo vendían literalmente como "diversión, diversión, diversión, dinero, dinero, dinero". Me dijeron que vistiera bien para la segunda entrevista, y allí que me fuí con traje. Al final resulta que era para ir casa por casa, no tenías sueldo base, tus numerosos jefes, entre ellos, un chavalín de Alicante que tenía 18 años, se quedaban un montón de tu dinero ganado en comisiones, si conseguías facturar 600€ te forzaban a hacerte autónomo y mucho más que no recuerdo.
El caso es que la segunda entrevista consistía en irme a la calle con el que iba a ser mi jefe directo, el chavalín de 18 años. Allí en la calle, en Passeig de Gràcia, me informa de que nos vamos a Martorell. Y que el viaje me lo pago yo. Por el camino me explican el chavalín y los otros tres "jefes" (ahí todo el mundo es jefe de algo) todo lo que he explicado al principio y, además, algunas técnicas. El chavalín, chavi a partir de ahora aunque se llamara Álvaro, me dijo que muchas veces decía en cuanto le abrían la puerta "Hola vengo a comer!". No me lo creía, pero así era.
Chavi no hizo ningún socio en ninguno de los pisos que visitamos, pero aún así aseguraba que si te lo curras puedes ganar entre dos mil y tres mil euros al mes. Claro que él sólo llevaba dos semanas (ya era jefe de algo).
Pese a todo, lo más espectacular fue la llegada a la oficina. En recepción, dos secretarias guapísimas y bien jamonas, un montón de gente con cara triste esperando a ser entrevistada y tele enorme con videoclips coronando la sala. Dentro de la oficina en sí, tras unas paredes de cristal translúcido, se oían los gritos enloquecidos de lo que serían unas cuarenta/cincuenta personas. "El equipo almogàvers, 1000 euroooos!!!!!" "El equipo no sé qué, 1500 euroooos!!!!" Ésto lo gritaba el gerente de la oficina, que en teoría entró a trabajar año y medio antes y ya tenía 3 sedes a su nombre. A sus gritos respondían con estilo rugby/militar el resto de gente. Cuando salieron me di cuenta que, igual que las secretarias y la pantalla de videoclips, todos eran muy guapos y peripuestos menos los tres pringados que iban a "instruirme" a mí y al resto de aspirantes.
Total, que en vez de intentar venderme yo, me la habían colado ellos. Menudo timo.
Sigo necesitando trabajo.
jueves, 7 de mayo de 2009
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