El viernes tenía que ir a hablar con el jefe de la academia de baile/discoteca donde voy a trabajar. Tenía que ir para impresionarle y ver si me contrataba.
Llegué a las once, con Lou. En ese momento nos informaron de que, como era el último día de clase, estaban todos cenando (profesores y alumnos). Así que me tocó esperar. Dos horas. En ese tiempo vi multitud de abueletes y abueletas bien arreglados para el baile. Tuve tiempo de aburrirme mucho, de ver todas las fotos y folletos de los tableros de anuncios y de fumarme unos cuantos cigarros. Al final el jefe volvió a la una de la noche. Como me abalan tres personas, me contrató al momento. Incluso me hicieron la foto, con fondo verde, para la orla del staff!
Lo malo es que seguramente no coincidiré con E ni H. Con L sé que no, porque tenemos el mismo trabajo.
Y lo peor es que no empiezo hasta la última semana de septiembre! Yo quería empezar ya y tener dinero!
Después de todo esto, volví a casa de C y H, donde me esperaban C, H y B. Sabía que querían ir al Apolo, pero no contaba con que tuvieran tan altos espíritus. Se pusieron pesados con el tema. Me aseguraron que Super pitcher hace unos lives súper buenos, me dijeron que nunca voy a la discoteca ni con ellos ni con nadie y que me invitarían a lo que quisiera. Esta última variable cerró el trato. Y al Apolo que me fuí.
Super pitcher resultó ser aburridísimo y monotonísimo. Pero C y H son de lo más chisposos y graciosos cuando beben. Al cabo del rato nos empezamos a dispersar y C desapareció. E no quería irse sin él y nos pidió que le esperáramos fuera mientras intentaba encontrarlo, porque ya nos íbamos. Cuando llevábamos un buen rato esperando, sentados en la acera, vimos salir a C abrazado a una chica. No le dijimos nada y le dejamos marchar hacia su destino, que se intuía mejor que ir conmigo en metro. Las frases tipo "C es un ligón simpático" o "Pero si no ha hablado con nadie en toda la noche!ª marcaron el viaje de vuelta. PERO a la mañana siguiente nos enteramos de que C en realidad había bebido mucho esa noche, y la chica que llevaba abrazada realmente lo estaba sosteniendo y sólo le estaba ayudando a irse a su casa.
En otro orden de cosas, hoy he ido al psicólogo. Ha cambiado de consulta. Ahora está en pleno Eixample, al lado justo de la casa de H y C. Le he contado alguno de mis problemas imaginarios... Él me ha enseñado su foto de carnet, del 2002, en la que parece un apache.
Y mañana es San Juan otra vez. Todos mis amigos trabajan. Aburrimiento máximo que preveo yo...
lunes, 22 de junio de 2009
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